sábado, 24 de noviembre de 2012 0 Comentarios

Born to run



Hoy lo que empezó como un día melancólico, termina con muy buena sensación positiva. Plan improvisando y dispuesta a cambiar el chip y la rutina.
 
De vez en cuanto hay que evadirse de la rutina de otros sábados,  de salir, beber, gastar y gastar más dinero.  Terminar saliendo por el hecho de salir, por no parecer una estúpida que se queda un sábado en casa. Pero cada día me va importando menos y voy aprovechando esos momentos de felicidad con la gente que realmente me quiere y cuando tienen que ser.  

Con el tiempo te das cuenta que las personitas que un día renegaste de ellas, son las que pasan más tiempo a tu lado, y por mucho que se pongan feas las cosas siempre estarán allí. Si, esas personas que me han soportado mil bipolaridades, alegrías, tristezas…!  Amigos.

Y la familia, cada día la voy apreciando un poquito más. Me encanta pasar horas y horas hablando con mi hermano, mi madre y hasta mis propios abuelos. Cuando empiezan a contarte batallitas, es un empezar y no parar y no olvidar a mi prima Laura que siempre tiene una sonrisa y un mensaje de apoyo para mí.  

Pero lo que más me gusta es coger la bicicleta y desconectar. Sentir que yo he nacido para esto, para pedalear cada día un poquito más, que la vida cuesta mucho, pero con el trabajo diario se van disminuyendo las grandes pendientes.

Hoy la tarde fue de esas, me fui con mi hermano de ruta, y nos hicimos los fuertes y valientes pero la primera cuesta dolió mogollón, los gemelos me dolían, flojera en las piernas, un poco de glucosa y lista para la nueva meta. El trayecto se fue haciendo cada vez más duro hasta que estuve a punto de rendirme, pero no lo tomamos a gracia y se hizo más ameno. Eso mismo hay que hacer con los problemas, no tomárnoslo tan a pecho, sonreír y asumirlos como corresponden, pero nunca haciéndolos un drama y derrotándonos.


Hoy estoy, para seguir.
domingo, 4 de noviembre de 2012 0 Comentarios

Sin manual de instrucciones




Que difícil es escribir sobre algo concreto, a mi últimamente poco me sale, no como aquellos años que escribir era para mí algo que me aliviaba, me sanaba de mis miedos e inquietudes, escribir(me) para no ser leída… 

Pero cuando las cosas no vuelven a ir bien me veo aquí sentada, frente a este nuevo amigo, y acompañada con un cigarrillo en  espera que se va consumiendo poco a poco. 


Escribir…

Borrar…

Últimamente me cuesta dormir, y es lo que más me gusta hacer, de cierto modo desconecto de todo, aunque a veces las obsesiones me atormentan. 

Ay no pienses tanto cabecita loca! 

No lo pienses tanto! 

Una parte de mi se vuelve antisocial, no sé si necesidad de estar sola o simplemente me cansa lo conocido. Lo suelo comentar muchísimo con mi hermano, (el bromea llamándome Sheldon Cooper), la convivencia conmigo es difícil, necesito mi espacio, único para mí y nadie puede entrar en él. Ni yo misma me entiendo, una parte de mi me dice que quiere estar sola y al mismo modo pide ese abrazo de alguien que ni yo misma se.

Lo mismo me pasa con las relaciones me canso rápido. Que compleja soy, debería de haber nacido con un manual de instrucciones para entenderme, todo sería más fácil y haría menos daño a las personas que más quiero.

En este puente ya son demasiadas personas que me han visto llorar, y aunque se que me quieren ver feliz y sonreír de nuevo, no sé cómo hacerlo, las circunstancias me están costando demasiado. (Se termino la moda de ser la chica dura que nada la afecta).

Mañana lo más probable sea que borre esta entrada y trate de olvidar esta maldita noche.

Lo intentaré.

Buenas y largas noches…!

Y 1.000.000 de gracias a tí, mi primera lector(a).

sábado, 3 de noviembre de 2012 0 Comentarios

(....)



Pocas veces utilizo este blog  para reflejar mis sentimientos, mí día a día, me gusta más plasmar relatos, historias de películas vividas por otros… pero en este caso haré un paréntesis temporal y me limitaré a escribir algo sobre mi.

A veces me sorprendo de cómo puedo esconder tanto los sentimientos, pasarme un día entero llorando en soledad, salir y disimular tanto que nadie lo pueda notar, pero claro, el viejo truco poco me funciona últimamente y no soy la mujer de hierro. Yo que me creía ser una superhéroina, me engaño a mí mismo. Dura por fuera, blandita por dentro, y a una madre… ay!! A una madre es difícil engañarla.

Que difícil es aprender a ser feliz, sonreír y ponerte un escudo con el que toda la lluvia acida que  desprenden te resbala por completo. Qué difícil es no pensar, y en mi caso suelo pensar las cosas demasiado.  Un grave error.

No quiero terminar haciéndome más daño escribiendo esto. Pero extraño tanto a aquellas personas que un día me hicieron sonreír. Supongo que son ciclos de la vida, muchos se terminan, o duran para siempre o en este caso terminan y empieza uno nuevo. 

Lo nuevo me asusta, me aterra, pero hay que ser valiente y plantarle cara a los miedos, no vivir tanto como marioneta de los demás y empezar a pensar-actuar por mí mismo, sin miedo a que te juzguen, pataleen, lloriqueen.




 Penalizarme si quereis.

Adiós miedos, empezaré a vivir de nuevo.
 
;